AUN ASÍ AUN ES AÚN

Aún oigo justificar la diferencia entre aun y aún con la tilde diacrítica, aun no siendo cierto. Esta es otra de esas cosas que nos enseñaron así porque la Ortografía hasta ahora así lo contemplaba pero, al hacerlo, en realidad nos lo explicaban mal porque en la Ortografía estaba mal justificado el asunto. Al explicarlo, aún lo recuerdo, decían: si es todavía, con tilde, si es incluso sin tilde, lo que resultaba sospechosamente parecido al modo en que se explicaba la diacrítica, como, por ejemplo, en la diferencia entre si/sí: cuando es adverbio de afirmación, sí lleva tilde, y si es conjunción, no llevará tilde. La justificación que tenía la Academia para incluir este caso entre los casos de tilde diacrítica era la imposibilidad de establecer una correspondencia unívoca entre los usos de esta palabra y sus formas monosílaba (con diptongo) y bisílaba (con hiato). Esta vacilación, (excusa errada hasta 1999), sin embargo, ya no es un criterio en la última Ortografía. Al contrario, a la diferencia entre aun/aún le otorgan un capítulo aparte y señalan, más acertadamente que en ortografías anteriores, que:

La escritura con tilde o sin tilde de esta voz responde estrictamente a la aplicación de las reglas de acentuación del español: a la articulación [a.ún] le corresponde la escritura con tilde aún por contener un hiato formado por una vocal abierta y una vocal cerrada tónica, mientras que a la articulación [aun] le corresponde la grafía sin tilde aun por tratarse de un monosílabo átono. Por otra parte, tanto aún como aun pertenecen a la misma categoría gramatical, la del adverbio (aunque a subclases diversas). Así pues, la distinción gráfica entre ambas formas no es del todo asimilable a los casos de aplicación de tilde diacrítica (…) aunque sea el tratamiento ortográfico que se le ha venido dando tradicionalmente por presentar, cada una de esas formas, valores y sentidos diversos.

(Ort. 3.4.4 p. 271).

En efecto, entre aun y aún la diferencia no es diacrítica: no distinguimos entre uso tónico y uso átono de dos monosílabos homógrafos y frecuentes. No les aplicamos esta excepción a la norma. De hecho, ni siquiera son dos palabras distintas, es el mismo adverbio con valores distintos, y depende de cómo se pronuncie que sea monosílabo o bísilabo. La diferencia radica aquí en una de las distinciones que menos clara suele tener el hablante al pronunciar: la diferencia entre diptongo e hiato.

Un diptongo es un fenómeno fonético, por el cual dos vocales consecutivas dentro de palabra se pronuncian en la misma sílaba. Esto sucede cuando las vocales son dos vocales cerradas (también llamadas débiles: i, u) o cuando se combinan vocales abiertas (también llamadas fuertes: a, e, o) con una cerrada o débil átona, es decir, que no reciba golpe de voz. Así, tenemos diptongo en fluido o en interviú como en historia o en puerco. A efectos de acento ortográfico, los diptongos siguen las reglas generales de acentuación, ya saben: aguda, llana (o grave) y esdrújula. La única particularidad es que, en caso de ser un diptongo de vocales cerradas, si la sílaba del diptongo debiese llevar tilde por las reglas generales, esta se colocará en la segunda cerrada. Por eso interviú se tilda, por ser trisílaba, aguda acabada en vocal, y dado que es un diptongo de vocales cerradas, la tilde preceptiva va sobre la segunda, la u. Por eso también se tilda, como bisílaba, aguda acabada en -n. Por eso huésped se tilda, por ser bisílaba, llana acabada en consonante distinta de -n o -s. Por eso farmacéutico la lleva, pues se trata de una pentasílaba, esdrújula por acento, las cuales se tildan siempre.

Por su parte, un hiato es un fenómeno fonético por el cual dos vocales consecutivas dentro de palabra se pronunciarán en dos sílabas distintas. Esto sucede cuando las vocales sean ambas vocales abiertas (hiato natural) o cuando se combinen vocales abiertas con una vocal cerrada tónica, esto es, que la cerrada reciba el golpe de voz (hiato acentual). A efectos de acento, en el primer caso se seguirán las reglas generales de acentuación, mientras que en el segundo se tildará siempre la cerrada tónica para marcar la situación de hiato (que no se confunda con un diptongo). Así, le-ón es bisílaba, aguda y acabada en -n, razón por la que lleva tilde. Por su lado, ba-úl es palabra también bisílaba, pero dado que la cerrada es tónica al lado de una vocal abierta, no seguimos las reglas generales: tildamos la cerrada automáticamente. Lo mismo le pasa a búho, día, cacatúa, rehúyen, poseído… todas contienen este tipo de hiato acentual y su tilde no se debe a las reglas generales de acentuación.

Gracias a esto último diferenciamos, por ejemplo, hacia (diptongo, bisílaba) y hacía (hiato acentual, trisílaba) al verlas escritas y al pronunciarlas, pasando de una preposición al pretérito imperfecto de indicativo del verbo hacer. Y, a grandes rasgos, esto también es lo que sucede en la distinción entre aun y aún, aunque se trate de la misma palabra y no de dos distintas. Obsérvese que en el primer caso tenemos una vocal abierta (la a) y una vocal cerrada (la u) y esta última es átona: no lo haré aun [aun] queriendo. Es, por tanto, un diptongo y nos deja con una palabra monosílaba átona; y recordemos que la norma dice que los monosílabos no se tildan a excepción del grupo de casos de tilde diacrítica. En la segunda posibilidad, seguimos con las mismas vocales abierta y cerrada, salvo que ahora la vocal cerrada es tónica: Aún [a.ún] no vi la película. Es, por tanto, un hiato que resulta en una palabra bisílaba; en concreto se trata del hiato acentual que no sigue las reglas generales de acentuación: se tilda la cerrada tónica frente a abierta para marcar el hiato (o para romper el diptongo, como nos decían en el cole, introduciendo así la palabra diptongo en la definición de hiato, lo que siempre me ha parecido contraproducente).

Casi todas las explicaciones que me encuentro, cuando son correctas, eluden hablar de hiato y diptongo, y cuando más cerca llegan de estos conceptos solo es para decir que hay una diferencia de pronunciación. El resto de explicaciones, y son la mayoría, aún sostienen que es un caso diacrítico, aun cuando la Ortografía haya sido rectificada. De hecho, y como suele ocurrir, son muchos los maestros que, en lugar de revisar la Ortografía cuando esta es actualizada y publicada, deciden enseñar como se les enseñó a ellos, perpetuando un error que seguirá de año en año… como ocurrió con la tilde diacrítica de solo y los demostrativos, la cual no era preceptiva desde mediados del siglo XX y todavía en los 90s la enseñaban como obligatoria para marcar una diferencia anfibológica difícil de justificar. Es más fácil, sin duda, y por esto se enseña así, recordar que aun equivale a aunque (en la locución aun cuando) o a incluso, hasta, también o (ni) siquiera mientras que aún equivale a todavía. Y es cierto. Es su diferencia semántica, según la acepción con que se emplee el adverbio. Pero esto lleva a creer, falsamente, que es una diferencia semántica entre dos palabras y que la diferencia la marca la tilde de forma diacrítica, porque falsamente creemos también que la diacrítica distingue primariamente categorías y no acentos. En realidad, la tilde que vemos, lo diré una vez más, está diferenciando un hiato en palabra bisílaba (aún) del diptongo monosílabo átono (aun) en la misma palabra. Y no hay más.

Héctor Martínez

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